En 1933 Cuba vivía un momento de agitada transición política con el gobierno de Gerardo Machado. Las intentonas de alzamiento de armas y los enfrentamiento violento estaban a la orden del día y el ambiente estaba cargado de tensión social. En medio de ese clima, mi padre se vio envuelto en una situación en un restaurante mientras comía y conversaba con otra persona, de repente se levantaron y comenzaron a agredirse en medio del alboroto general. Nadie pudo hacer nada. En un momento, mi padre le dio un golpe a su oponente y lo derribo al suelo. Viéndose perdido, el hombre sacó un revolver que llevaba en la cintura del pantalón, y disparo un solo tiro, directo a la cabeza de mi padre. El cuerpo alto y fornido de Antonio García se desplomo al suelo, mientras un borbotón de sangre comenzaba a correrle por la frente. El hombre del revolver se levanto empuñando todavía el arma, y salió despavorido del restaurante.

Algunas personas que estaban en el lugar llevaron rápidamente a mi papa en un carro a un hospital de La Habana. Allí permaneció semiinconsciente por dos días, en compañía de mi mamá, mi hermana Eloisa y yo, que estuvimos a su lado todo el tiempo. Uno de los recuerdos imborrables que tengo de aquellos tristes días de mi infancia el gemido de mi padre diciendo "un cura, un cura." Era como un susurro inaudible. La bala había quedado incrustada en el cerebro y los médicos no pudieron haber nada para salvarle la vida a mi padre, que apenas estaba en la mitad de sus veinte años.

Años después en la mañana del domingo 28 de Mayo de 1939,  Lorenzo García Nieto, abrió las páginas del Diario La Marina, entonces el principal periódico de Cuba y vio la foto de un barco en la bahía del puerto de La Habana, cuyos pasajeros las autoridades no dejaron desembarcar.

Como habría de saberlo muchos años mas tarde, aquel barco, el St. Louis, y otros dos que llegaron en los días siguientes, venían cargados de judíos alemanes que estaban huyendo de la Alemania nazi en búsqueda de libertad. Pero el gobierno cubano les negó la entrada, obligándolos a regresar a Europa en vísperas de la Segunda Guerra Mundial.

Que significado tuvo el rechazo de aquellos barcos para la historia posterior de Cuba?

Que dice la palabra  en cuanto a cómo Dios trata a los pueblos que aceptan o rechazan al pueblo de Israel?

Esta es la historia de esos eventos y su interpretación, a través de la vida de Lorenzo García Nieto testigo presencial, cuyo impacto ha perdurado en su vuda a lo largo de los años. Una historia  que se lee como una novela de ficción, pero basada en hechos verídicos y documentados.

El propósito de Lorenzo García Nieto al dar a conocer su historia es invitar a su propio pueblo, el cubano, y a los demás pueblos de la tierra, a reconocer que hay un Dios que cumple su Palabra, que les ama y que desea la prosperidad y la bendición de los individuos y las naciones. ( Lorenzo Garcia Nieto, garciapr@hotmail.com / 787-763-3336)

 

Adquiera el libro aqui, su aportación nos ayudará a seguir llevando el mensaje alrededor del mundo. El ojo de Dios esta sobre Cuba.

La Historia De Un Rechazo $14.94

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